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Septiembre 2009
Con el paso del tiempo
Por Isabel Margarita Fuenzalida, socia de Versátima

"El que quiere celeste que le cueste" o "la que quiera ser bella tiene que ver
estrellas"... Con estas palabras que escuché desde pequeña aprendí que
para lucir bien hay que hacer pequeños o grandes esfuerzos; por eso a
la hora de vestirse hay que estar dispuesta a "sufrir" pequeñas incomodidades,
pero que valen la pena.
Si quieres colocarte un lindo cinturón, tienes que cuidar tu cintura,
y para eso decirle que no muchas veces al azúcar del cafecito, al chocolate
después de comida, etc. Si quieres verte atractiva, tendrás que
usar un poco de taco, un zapato no tan cómodo; lo mismo pasa con todas
las prendas: elegir géneros con buena caída que se arrugan y por
lo tanto hay que plancharlos más veces, etc.
Si tu meta es verte fresca, entretenida, no puedes ponerte todos los días
lo mismo, usar zapatos planos y abrigarte con un polar calientito. Por eso desde
ya tienes que hacer una elección. O lo muy cómodo o lo menos cómodo
y atractivo. El vestirse bien es un trabajo diario, y hay que enfrentarlo como
un desafío: se necesita poner inteligencia y voluntad, más que
gastar mucho dinero y comprar desenfrenadamente cosas caras.
La mujer bien vestida es la que siempre: mañana y tarde, invierno y verano,
en casa o fuera de ella, está vestida "con sentido de oportunidad", es
decir, arreglada como se debe según las circunstancias y que, cambiando
algunos accesorios, logra transformar su look de acuerdo al momento.
Hace unos años una amiga algo mayor me contaba entre divertida y desesperada
que su hijo menor le había pedido que lo fuera a buscar al colegio "¡con
jeans, para que te veas más joven, como las mamás de mis compañeros!"
Algunos tips para estar cómoda sin dejar de verte bien, por ejemplo cuando
estás en la casa:
- Destina a ese fin algunos chalecos simpáticos y en buen estado;
también uno o dos pantalones y zapatos afines.
- Elimina de tu clóset todas las prendas que te puedan seducir para
estar "súper cómoda" pero mal arreglada, y así evitarás
ponerte ropa pasada de moda, de otra talla porque adelgazaste o engordaste,
etc.
- Cuida tu peinado: no caigas en el pinche o moño hecho a la rápida
y péinate al menos cuatro veces durante el día.
- Antes de las horas de comida repasa tu maquillaje: basta un poco de colorete,
rímel y algún labial.
¡Que nuestros seres queridos no quieran escondernos ante sus amistades!
Al contrario, que ésta sea una invitación a establecer relaciones
de confianza con ellos.
Para recibir más información, escríbenos a: contacto@versatima.cl. |
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